Hoy es el #DiaDeEuropa
Hoy es un día que deberíamos celebrar, un día en el que deberíamos sentirnos orgullosos de la vieja Europa y de la nueva Europa, de aquella romántica idea de una Europa unida, una Europa como nación de naciones, una Europa solidaria, una Europa compasiva.....
Pero en este lluvioso día de mayo no me apetece nada celebrar Europa, más bien al contrario, me invade un sentimiento de tristeza de ver cómo hemos abandonado a nuestros vecinos convirtiéndonos en un instrumento más de sus torturas, de su éxodo hacia ninguna parte.
Huyen de un país devastado por la guerra, huyen de los asesinatos, del hambre, de las torturas, de la desolación, de un futuro incierto sin opciones a sobrevivir, y llegan a Europa con la esperanza en sus miradas, con la alegría momentánea de encontrarse a salvo, seguramente piensen que el futuro, su futuro empieza en ese momento de pisar suelo europeo porque su único objetivo es salvar sus vidas, las de sus hijos, las de sus mujeres, las de sus maridos y nosotros les clavamos la puerta en las narices.
Y a esta nueva Europa no le importa dónde vayan, mientras sea fuera de sus fronteras y no le importa dónde mueran mientras lo hagan fuera de sus fronteras.....
No quiero celebrar este día, pero no quiero renegar de Europa, porque creo en las personas, en todas y cada una de ellas que con su generosidad hacen que los refugiados tengan esperanza de vida. A los anónimos que, pese a su débil situación, dan lo que tiene por humanidad, a los periodistas que, sin ellos, no seriamos testigos de la realidad que algunos pretender ocultar, a los voluntarios llegados desde todos los puntos del planeta para ayudar, a todos y cada uno de ellos que nos hacen mantener la esperanza
Quizá el año que viene quiera celebrar el #DiaDeEuropa, hoy no, hoy no me apetece celebrar nada, hoy sólo me apetece llorar por Europa


